Beneficios

Los champiñones, como la mayoría de las setas comestibles, se caracterizan nutricionalmente por poseer una gran cantidad de agua, proteínas, minerales y vitaminas, y un bajo contenido en grasas y calorías.
Por ello, son adecuadas dentro de dietas equilibradas, sanas y bajas en grasa, gracias a que su aporte nutricional es sumamente interesante para aportar a nuestro organismo los diferentes nutrientes esenciales que necesita.
Ayuda a una correcta hidratación de nuestro organismo gracias precisamente a su contenido en agua. Además, aporta vitaminas del complejo B, necesarias para el buen funcionamiento del sistema nervioso, el sistema inmunológico, la regeneración de los tejidos, la salud visual y para la transformación de energía, entre otros.
Estimulan la actividad tanto cerebral como nerviosa, mientras que por su contenido en hierro su consumo es interesante en caso de anemia ferropénica.

Además de su excelente sabor, el champiñón posee extraordinarias cualidades nutritivas. Una porción de 100gr de champiñón fresco contiene tan solo 25 calorías y proporciona más vitaminas y minerales de los que se puede pensar.
masymenos

Una dieta que contenga champiñón puede ayudar con la prevención del cáncer, la artritis y la diabetes, al igual que regula la presión arterial y el sobrepeso.

Propiedades

Respecto a las propiedades de los champiñones, no hay duda que desde un punto de vista nutricional destacan por su altísimo contenido en proteínas de buena calidad y agua (contiene cerca de un 95% de agua).
Sorprenden por su bajísimo contenido en grasas, hidratos de carbono y por tanto en calorías. Además, aportan una gran cantidad de minerales (hierro, zinc, yodo, magnesio, selenio, sodio y calcio) y minerales (vitaminas del complejo B, y vitamina E).

Antioxidante

Un estudio publicado en la revista Journal of Nutrition da fe del potencial antioxidante de los rústicos champiñones (Agaricus bisporus) y apunta que el beneficio que su consumo conlleva en la salud podría trasladarse al ámbito de la inmunidad y los cánceres.
Dayong Wu, científico del Laboratorio de Inmunología Nutricional de la Universidad de Tufts (Massachussets), es primer firmante del artículo en el que se describe la investigación de los efectos de una dieta de champiñones en animales de experimentación (ratas C57BL/6). El estudio se ha llevado a cabo por expertos de la misma universidad junto con investigadores de la Universidad de Pensilvania y de la Agencia China para el Control y la Prevención de Enfermedades Comunicables. A la vista de los resultados, reclaman una extensión de sus indagaciones en clínica humana.

Investigadores del Centro Tecnológico del Champiñón de La Rioja y de la Universidad Autónoma de Madrid intentan obtener champiñones enriquecidos con selenio y demostrar que pueden ser capaces de prevenir o reducir el riesgo de enfermedades crónicas y degenerativas.
Esta investigación pionera en España, está realizada por investigadores del Centro Tecnológico del Champiñón de La Rioja junto con expertos de la Universidad Autónoma de Madrid, trata de obtener champiñones enriquecidos con selenio y demostrar así que pueden prevenir o reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas y degenerativas, incluidos varios tipos de cánceres.
El selenio es un mineral que tiene un alto poder antioxidante, lo que ha despertado mucho interés en investigaciones médicas y nutricionales.
Los champiñones contienen entre una y dos partes de selenio por millón sobre materia seca, lo que los convierte en una buena fuente de este mineral.
Se calcula que una ración de champiñón fresco de unos 100 gramos contiene aproximadamente el 15% de la cantidad diaria recomendada de selenio. Sin embargo, esta cantidad es insuficiente para convertir al champiñón en fuente orgánica de dicho mineral.

Ergotioneína

El mayor beneficio de los champiñones sobre la salud, suscriben los autores, radica en la ergotioneína, un aminoácido de origen vegetal que abastece de energía (ATP) a las mitocondrias celulares, aumentando el grado de eficacia con que el oxígeno interviene en el metabolismo. El resultado es una mayor producción de CO2 y menor fabricación de ácido láctico. A la par, la ergotioneína actúa en el organismo como poderoso antioxidante, cuyos efectos son particularmente apreciables en el hígado, el cristalino de los ojos y los glóbulos rojos (protege a la hemoglobina de la oxidación).
Si una de las fuentes más características de dicho aminoácido es el germen de trigo, Wu y colaboradores han mostrado en su trabajo que los champiñones poseen doce veces más ergotioneína que el subproducto cereal.

Protección infecciosa y antitumoral

Una de las observaciones más interesantes de este estudio fue que las ratas, alimentadas exclusivamente a base de champiñones, fueron más resistentes a las infecciones, un extremo que los investigadores desean corroborar cuanto antes en seres humanos. «Es la primera vez que se detecta un efecto del consumo de champiñones sobre la inmunidad», explica Wu, «y tenemos motivos para pensar que estos hongos refuerzan el sistema inmune adquirido y constituyen una primera línea de defensa del organismo frente a las infecciones».
El mayor beneficio de los champiñones radica en la ergotioneína, capaz de aumentar la eficacia con que el oxígeno interviene en el metabolismo
Los científicos alimentaron a las ratas durante 10 semanas con polvo blanco de champiñón (0,2-10%) y descubrieron que dicha suplementación aumentó la actividad de las células NK, la producción de factor de necrosis tumoral (TNF) y de interleucina-2 (IL-2). «Se piensa que la inactividad de las células NK está asociada al origen de algunos cánceres y a la susceptibilidad a resfriados y otras infecciones», asegura Wu. Además, los autores del trabajo subrayan que no hubo cambios en los linfocitos T ni en los macrófagos, garantizando además un suministro regular de IL-6, prostaglandina E2 y óxido nítrico. «Todo apunta a que un consumo regular de champiñones protege al organismo [habría que investigar detalladamente en qué medida] frente al desarrollo de tumores e infecciones», concluye Wu.